jueves, 23 de abril de 2026

Karma

 Cuando sepas lo que quieres, ven a verme… ligero y sin culpas, sin pesos ni pausa.

¿A dónde irás después,
con ese “sí” en los labios, con ese “no” guardado como una piedra oscura en el pecho?

Me aburre ese juego de infantes… 

Cuando sepas lo que quieres ven a decirme adiós y ojalá te crezcan alas… ¡Vete con el viento! ¡No te quiero en mis rincones, ya no me haces falta!

Yo; el último de los hombres, un idioma inventado, un poeta sin nombres… nunca he sido mar en calma.

Prometo mentiras, aventuras, un ayer de números primos… mi alma.

Cuando sepas si me quieres ven a verme, ojalá me encuentres… te daré mis palmas.


                        Andy Rumbaut

martes, 14 de abril de 2026

La piel del tiempo.

Cada madrugada me sorprende peinando las nubes, domesticando lo efímero y lo eterno… mis propios molinos de viento. 

No soy eterno… vale la pena sentir… besar sin culpas. 

Algunas madrugadas desafían mi sosiego, me habita la duda, ruge la urgencia de lo irrepetible… la certeza punzante. 

Ninguna madrugada se me escurre entre los dedos, no quedan adioses en mi pecho, no quedan hombres o misterios. 

Perdono con vehemencia cada pensamiento ingrato, sin adornos o quimeras, sin alientos o arrebato.


                                 Andy Rumbaut

jueves, 2 de abril de 2026

Kenopsia.

Regreso a ti sin miedo y sin tardes, sin besos ni magia, sin números pares.

Voy mordiendo tu sombra demasiado incierta y crepuscular, abyecta… 

Indómito amante que te robas esa luna de cenizas! Llévame al filo de lo imposible… sin páginas blancas.


Regreso a ti mordiendo tu sombra y tu sexo… arden los milagros tardíos… sin prisa me nombras.


Traigo herida la certeza, derramando polvo y amenazas, devorando en silencio… la carne tibia de tu recuerdo.


                      Andy Rumbaut




sábado, 14 de marzo de 2026

Ellipsism

Olvida el otoño, viajero,

el lento naufragio y las sombras inciertas. El mútico abismo donde te regalé la suerte y todos los infiernos.

Queda mucha vida por besar, no tengo miedo… vuelve a teñir mi piel errante con tu risa y con tu nombre, aquí te espero.

Llevo un verso extraño habitando los espejos… está desnudo e inerme cual verdad recién nacida… certero.

Los rostros del pasado se precipitan al final de tu mirada, íntimos, vulnerables… despojados.

Te desconozco, viajero… muerdo tus vértices para hacerte feliz, me guardo el fuego.

   

                    Andy Rumbaut

domingo, 8 de marzo de 2026

Soliloquio

Extraño la rabia que me ata a lo que solía ser y ya no importa. Veo el paisaje desfilar por mi ventana sin formas o palabras, como una carta… una canción de días gloriosos…

Renuncio a las noches que duelen, a las respuestas cortas y los silencios largos, a los caprichos de caminos prestados y ajenos.

Me quedo anclado a tus espaldas… mío el ego y la prisión, una piedra viva después de todo.

Te ofrezco mis manos, llénalas de culpa, de trampas urgentes y mitades… sin certeza ni ternura.

Hablaré con la suerte de otros, la vehemencia de otros, la tristeza de otros…

Veo el paisaje desfilar por mi ventana, efímero, secreto… respiro melodías y ya no puedo mentir. 

Prometo volver… sin delito, sin remedio, sin otro adiós inusitado.

Un poco de todo y de nada… Te quiero.

                     Andy Rumbaut


sábado, 28 de febrero de 2026

Réquiem

 No hay lugar para nosotros… voy a sacudir el polvo de tus gestos y tus alas… regalarte el horizonte y mis verdades. 

No puedo imaginarte, quiero beberme tu miedo sin premuras, teñirme de sueño y realidades, no tengo nada que callar.

El eco de tu nombre se desdice, el pasado es un lugar que me roba la paciencia y los susurros… los paisajes y los mapas, la impaciencia.

Ahora vuelves a la savia aquí en mi piel dormida… a los crueles trazos, a las pocas huellas, ya nunca más la noche es cómplice… ya nunca más. 

No hay lugar para nosotros, se escaparon las preguntas y los amigos, los esquemas varios, los finales tristes… lo que no será perfecto.

                         Andy Rumbaut

miércoles, 21 de enero de 2026

Parfois

 Hace mucho tiempo; amé a un hombre difícil…  una criatura feroz, con una maleta llena de historias tristes y terribles y extrañas. 

Por uno de esos caprichos, amé también a un hombre que quería escapar, tenía el olor de la madera nueva y las palabras viejas… había música en su voz interrogante.

Hace algunos años; amé a un hombre cansado, dueño de sí mismo y de tantas cosas…poquísimas cosas.

Un hombre de ojos verdes, otro con lunares… incluso a un hombre de cortísimas noches azules que coleccionaba relojes porque nunca tenía prisa. 

Amé a un hombre temeroso, herido y esquivo, intermitente y ajeno… un ladrón de soledades y promesas. 

Algunos entendieron mis tardes, otros me llamaron amor, pocos me regalaron canciones o ceniza.

Amé brevemente a un fugitivo de los dogmas, a un poeta equivocado y hasta creí poder amar a un ángel… los ángeles son muy peligrosos.

Ninguno de estos hombres fui yo o tal vez me equivoque… quedóse un hambre de ternuras demasiadas aquí en mi pecho que me impide recordar con claridad… los años no perdonan. 

Hace mucho tiempo las paredes de mi memoria guardan silencio, puedo pensar dos veces y equivocarme sin culpas por última vez. 


                Andy Rumbaut